La tarea principal de la clase obrera y el pueblo argentino es terminar con el sufrimiento de las grandes mayorías que genera la política del gobierno de Milei y la sumisión a los mandatos de Donald Trump, Netanyahu y los ingleses, ocupantes de nuestras Islas Malvinas. Acción que nos coloca como “parte” en guerras injustas como la de Irán, el genocidio del pueblo palestino y los atropellos a la soberanía de Venezuela y Cuba. Pero, a la vez, entrega nuestro territorio, abre la puerta a tropas y bases extranjeras. La declinación de la soberanía nacional es gravísima y pretenden empujarnos a ser terreno de combate frente a la creciente amenaza de una nueva guerra mundial.
Al servicio de ese rumbo, ejecuta, con una velocidad pocas veces vista, la entrega de nuestros recursos naturales, como el petróleo, litio, metales raros, tierras, ríos, puertos, glaciares, reservas de agua, etc. Todo para los imperialistas, los grandes monopolios, terratenientes y la especulación financiera.
Para el pueblo destrucción y precarización del empleo mediante la llamada “reforma laboral”; más trabajo en negro, pérdida del poder adquisitivo de los salarios. Afectación de jubilaciones, pensiones, pérdida de beneficios y liquidación del PAMI. Eliminación de programas sociales y alimentarios. Aumento de la pobreza, la indigencia y el hambre. Asfixia a la salud y educación públicas, a las universidades y al sistema científico. Desprotección a las personas con discapacidades, desmantelamiento de todas las conquistas de las mujeres y las disidencias. Destrucción de programas culturales, deportivos, de infancias, salud mental, cuidados.
Un modelo de colosal endeudamiento externo y sumisión al FMI, de concentración y extranjerización de la tierra, liquidación de la industria nacional con cierre de miles de pymes. Un genocidio silencioso para los pueblos originarios.
Este retroceso del país se asienta en una agresiva campaña de propaganda (parte de su “batalla cultural”) y en represión a quienes luchan, junto a la persecución judicial a dirigentes populares.
En condiciones muy difíciles, de grandes sufrimientos, nuestro pueblo ha peleado y seguirá haciéndolo, no abandonó las calles, con avances y retrocesos, y momentos de unidad muy valiosa para abordar los tiempos que vienen. Con paros obreros y jornadas multisectoriales, marchas inmensas como la del 8 y 24 de Marzo, el 3 de Junio, las movilizaciones universitarias, las movilizaciones de desocupadas/os, las jornadas de defensa de la soberanía nacional.
En esta dirección han sido un valioso estímulo, el levantamiento del pueblo boliviano, la resistencia del pueblo y gobierno de Irán, de Ucrania, las rebeliones de la juventud estudiantil en Chile, Nepal, Madagascar, Perú, India, etc.
Frente a la ofensiva fascista -local y mundial-, cuando la Patria está en peligro, tenemos que avanzar aún más en la unidad, dejando de lado toda especulación y desplegar así, las fuerzas del pueblo argentino que pudo enfrentar enemigos tan poderosos en tantos momentos de nuestra historia.
Las elecciones
Finalizado el mundial de fútbol -y el sentimiento patriótico y antiimperialista que generó- se aceleraron los tiempos de las fuerzas políticas y el escenario electoral de 2027. Vamos a un período marcado por el debate de millones y entre las fuerzas políticas que defendemos la Patria y su soberanía; el trabajo, el techo y la tierra para los sectores populares, la salud y educación públicas… y los entregadores. Una durísima confrontación -imprescindible-, porque las derechas neofascistas se han propuesto “pintar de negro” al país y América Latina.
En un momento de decisiones trascendentes, desde el PCR y el PTP llamamos a explorar todos los caminos de unidad posibles para construir un amplio frente que derrote electoralmente a Milei y la Libertad Avanza; con un Programa de medidas y decisiones políticas de fondo, para recuperar la Argentina de la pesadilla del presente y evitar sufrir una nueva frustración.
En nuestra provincia, trabajaremos en la misma dirección, desde nuestro Frente Amplio por la Soberanía, para terminar con el proyecto de Pullaro y Unidos; e impulsaremos estos objetivos en las construcciones locales como Rosario en Común, Fuerza Común, Fuerza Popular Casildense, etc.
Cada paso dado en la construcción de esta unidad es un envión a las luchas populares y un contrasentido al escepticismo que afecta a muchas fuerzas políticas del campo popular.
Para finalizar, repudiamos las maniobras proscriptivas del gobierno nacional y provincial para alterar la voluntad popular y dividir la oposición. Para ello impulsan las nuevas leyes electorales condicionando a fuerzas populares y minorías, estableciendo umbrales que impiden acceder a cargos legislativos, la manipulación del financiamiento de los partidos, etc. Vienen por todo y por todas y todos. No subestimamos esta ofensiva que busca eliminar voces y referentes que han denunciado y enfrentado con valentía y coherencia en los espacios institucionales a los verdaderos dueños del poder en la provincia.
PTP PCR Santa Fe
1 agosto 2026
